La importancia de los puntos en juego convierte este choque en un examen sin margen de error para ambos conjuntos. Campeona del mundo en 1966 y fija en las últimas fases finales, la selección británica se apoya en la circulación paciente, los cambios de ritmo y la pegada de un ataque temible.
Al otro lado, Uzbekistán, recién clasificada para su primera Copa del Mundo, simboliza el auge del fútbol de Asia Central: bloque bien organizado, agresivo en la presión y muy dañino cuando encuentra metros para correr.
Sin precedentes mundialistas entre estas dos selecciones, el cruce mide a un grupo acostumbrado a convivir con la exigencia máxima frente a otro que aterriza con hambre de derribar jerarquías. En una fase de grupos tan apretada, cualquier detalle en las áreas puede inclinar la balanza: un despiste británico abre la puerta al zarpazo centroasiático; una ráfaga de eficacia del conjunto europeo puede dejar la clasificación muy encarrilada.
El combinado británico llega respaldado por unas semifinales en 2018 y unos cuartos de final en Qatar 2022, guiado por Harry Kane y una generación brillante en la que sobresalen Jude Bellingham, Bukayo Saka y Phil Foden.
La escuadra uzbeka se presenta tras años de competir al máximo nivel en la Copa de Asia, con Eldor Shomurodov como capitán y máximo goleador, arropado por una camada que ya se abre paso en las grandes ligas.
No te quedes en el resumen: compra tus boletos y vive en directo un Inglaterra–Uzbekistán que puede cambiar el rumbo del grupo.