Posesión, presión y circulación veloz sostienen la propuesta de la Roja, perfeccionada hasta coronarse campeona mundial en 2010 y reinar de nuevo en la Eurocopa 2024. Al otro lado, la escuadra balcánica contrapone pausa, temple y personalidad, tan reconocible en su escuela, apoyada en un mediocampo curtido en mil batallas.
Cada enfrentamiento entre ambos eleva el espectáculo: desde aquel 3-5 de la Euro 2020 hasta la final de la Nations League 2023, resuelta desde los once metros. En una fase de grupos, cada unidad en la clasificación pesa como una final, y este choque amenaza con reordenar por completo la tabla.
El combinado ibérico aterriza con etiqueta de campeón del mundo y tetracampeón continental, impulsado por una generación que combina mando y desborde, con nombres como Rodri, Pedri, Lamine Yamal, Nico Williams o Morata.
El bloque ajedrezado, por su parte, se ha ganado el estatus de selección de culto en las últimas Copas del Mundo: subcampeón en 2018 y tercero en Qatar 2022, siempre guiado por el talento de Luka Modric, la salida limpia de Gvardiol y la jerarquía de Kovacic y Brozovic. Disfrutar de estos dos colectivos frente a frente en un Mundial es un privilegio reservado a unos pocos: asegura tu asiento y presencia en directo un cruce llamado a dejar huella en la historia del torneo.